Pintando encima de viejos cuadros, experimento y conservo antiguas partes para añadir otras nuevas.

Pinturas sobre pinturas, de diferentes momentos, se encuentran en un mismo plano. Se construyen y destruyen a sí mismos, dialogan o se enfrentan, pero conviven, manteniendo vivo y fresco el proceso del cuadro.

Son pinturas que alimentan mi espíritu impaciente, son pinturas que no esperan a ser pensadas. Son pura acción sobre la tela, decisiones inmediatas que tienen un final espontáneo.

Espero que os guste.

Advertisements